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El corazón de los evangelios

Primo Corbelli, scj

Tal vez hayamos tomado este libro en nuestras manos respondiendo a un impulso o, simplemente, al impulso de nuestra curiosidad. El título puede llamarnos la atención, tal vez porque nos consideramos personas religiosas y, además, estamos en sintonía con el irrefrenable movimiento que el Espíritu Santo ha soplado en la Iglesia contemporánea a través de la persona, los gestos y la obra del papa Francisco.

¿Qué es lo que convierte a una persona en religiosa? El Evangelio tiene una respuesta clara y precisa a esta pregunta. Jesús mismo respondió a ella cuando un escriba le preguntó: "¿qué hay que hacer para heredar la vida eterna?" (Lc 10, 25). El escriba (un equivalente a lo que hoy podríamos llamar 'un especialista en religión'), como muchos de nosotros todavía, seguramente pensaba que para ser considerado una persona religiosa había que multiplicar los esfuerzos, los meritos y las buenas obras. De ninguna manera aquella pregunta del escriba expresaba el deseo de abrirse a nuevos horizontes de sentido, sino la necesidad de confirmar una imagen de sí mismo en la que se vive protegido contra toda incertidumbre.

Jesús sabe que la conversión, el cambio de corazón y de actitud frente a la vida, de una persona religiosa es mucho más difícil de lograr que la de un pecador. Como el escriba del Evangelio, el hombre religioso suele estar enfáticamente pre-ocupado por las prácticas, por lo que hay que hacer y por lo que se espera recibir a cambio. Pero lo que define al hombre misericordioso es, ante todo, su decidida y delicada ocupación en no omitir jamás su respuesta personal a las necesidades y demandas de los que podemos llamar, en sintonía con lo que en este libro se define como misericordia, 'miserables' o dignos de la oblación de nuestro corazón. Para Jesús no hacer el bien cuando es posible hacerlo, es un pecado de omisión.

Sorprendentemente hoy son muchas las personas que experimentan a la Iglesia, a veces, como inmisericorde, autoritaria y discriminadora. Según la Evangelii Gaudium "la Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir la vida buena del Evangelio" (n. 114).

CV autor

Primo Corbelli, sacerdote misionero dehoniano, ha desarrollado una amplia pastoral entre los sectores más desfavorecidos de nuestra sociedad latinoamericana. Ha publicado en nuestro sello editorial Celebremos la Reconciliación (junto a Delio Ruiz scj), Celebremos el Bautismo y Celebremos la Confirmación, Fuego en la zarza, El compromiso de la fe, Evangelizar con la Biblia, Doctrina Social de la Iglesia, Dios, alguien que te quiere y Evangelizar a los pobres. Una consigna actual en los 50 años del Concilio Vaticano II.

Cantidad de páginas: 64

Medidas: 14x20

Tiempo de misericordia

$920,00
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El corazón de los evangelios

Primo Corbelli, scj

Tal vez hayamos tomado este libro en nuestras manos respondiendo a un impulso o, simplemente, al impulso de nuestra curiosidad. El título puede llamarnos la atención, tal vez porque nos consideramos personas religiosas y, además, estamos en sintonía con el irrefrenable movimiento que el Espíritu Santo ha soplado en la Iglesia contemporánea a través de la persona, los gestos y la obra del papa Francisco.

¿Qué es lo que convierte a una persona en religiosa? El Evangelio tiene una respuesta clara y precisa a esta pregunta. Jesús mismo respondió a ella cuando un escriba le preguntó: "¿qué hay que hacer para heredar la vida eterna?" (Lc 10, 25). El escriba (un equivalente a lo que hoy podríamos llamar 'un especialista en religión'), como muchos de nosotros todavía, seguramente pensaba que para ser considerado una persona religiosa había que multiplicar los esfuerzos, los meritos y las buenas obras. De ninguna manera aquella pregunta del escriba expresaba el deseo de abrirse a nuevos horizontes de sentido, sino la necesidad de confirmar una imagen de sí mismo en la que se vive protegido contra toda incertidumbre.

Jesús sabe que la conversión, el cambio de corazón y de actitud frente a la vida, de una persona religiosa es mucho más difícil de lograr que la de un pecador. Como el escriba del Evangelio, el hombre religioso suele estar enfáticamente pre-ocupado por las prácticas, por lo que hay que hacer y por lo que se espera recibir a cambio. Pero lo que define al hombre misericordioso es, ante todo, su decidida y delicada ocupación en no omitir jamás su respuesta personal a las necesidades y demandas de los que podemos llamar, en sintonía con lo que en este libro se define como misericordia, 'miserables' o dignos de la oblación de nuestro corazón. Para Jesús no hacer el bien cuando es posible hacerlo, es un pecado de omisión.

Sorprendentemente hoy son muchas las personas que experimentan a la Iglesia, a veces, como inmisericorde, autoritaria y discriminadora. Según la Evangelii Gaudium "la Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir la vida buena del Evangelio" (n. 114).

CV autor

Primo Corbelli, sacerdote misionero dehoniano, ha desarrollado una amplia pastoral entre los sectores más desfavorecidos de nuestra sociedad latinoamericana. Ha publicado en nuestro sello editorial Celebremos la Reconciliación (junto a Delio Ruiz scj), Celebremos el Bautismo y Celebremos la Confirmación, Fuego en la zarza, El compromiso de la fe, Evangelizar con la Biblia, Doctrina Social de la Iglesia, Dios, alguien que te quiere y Evangelizar a los pobres. Una consigna actual en los 50 años del Concilio Vaticano II.

Cantidad de páginas: 64

Medidas: 14x20